:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F27a%2Ff7c%2F5b3%2F27af7c5b3bd3426cab1ebf0031e63677.jpg)
El Juzgado de Instrucción número 38 de Madrid ha citado a declarar como investigados el próximo 27 de febrero a dos policías de la Comisaría del distrito Centro de la capital que participaron en la investigación que derivó en la detención del productor musical Nacho Cano el pasado verano. Según consta en la providencia a la que ha tenido acceso El Confidencial, el magistrado Carlos Valle identifica a ambos por sus números profesionales y les imputa un presunto delito de coacciones.
Fuentes jurídicas afirman que esta citación, avanzada por el ABC, se produce en el marco del procedimiento seguido por una de las integrantes del grupo de 16 becarios de Nacho Cano. Según la documentación en poder de este periódico, los dos citados son los agentes que tomaron declaración a esta becaria. Uno de ellos, además, figura como secretario del atestado del arresto del productor musical.
Nacho Cano también está investigado en otro juzgado por un delito contra los derechos de los trabajadores extranjeros. El Juzgado que le tomó declaración hace unos días sospecha que empleó como trabajadores normales en su musical de Malinche a estudiantes y que no cumplió los trámites que exige la Ley de Extranjería.
La becaria denunció que se le coaccionó, amedrentó y que se vulneraron sus derechos fundamentales de los alumnos mexicanos. Cano afirma en su defensa que los jóvenes mexicanos se formaban en España para posteriormente ser integrantes del musical 'Malinche' de Nacho Cano, que se estrenará el día 28 de marzo de 2025 en México.
Varios frentes judiciales
El caso Nacho Cano no se resolverá rápido. No al menos todas las derivadas de un conflicto que abarca ya varios frentes judiciales con acusaciones cruzadas. Las demandas, los atestados policiales y los recursos conforman ya una maraña en los juzgados de Madrid. El arresto del músico el 9 de julio detonó un conflicto larvado meses antes que le enfrenta a él junto a la mayoría de sus becarios contra los agentes de policía.
Y en el origen de todo se sitúa una de las bailarinas llamada Lesly Ochoa, que acudió en enero de 2024 a una comisaría después de ser expulsada del musical Malinche. Es la mujer que se ha hecho célebre en los últimos meses por cantar ante los periodistas en la puerta de los juzgados, donde acude a declarar en contra de Nacho Cano. El exintegrante de Mecano la denunció por chantajearle.
A Nacho Cano y a tres de sus colaboradoras en Malinche The Musical se les acusa de un presunto delito contra los derechos de los trabajadores, castigado con hasta seis años de cárcel, y la población inmigrante, penado con hasta un año de prisión. Se les acusa de fomentar la entrada irregular de 20 bailarines mexicanos y emplearlos como trabajadores en su espectáculo. El Código Penal prohíbe la imposición de condiciones ilegales a trabajadores mediante su contratación bajo fórmulas ajenas a un contrato de trabajo. También el hecho de favorecer la emigración de alguna persona a otro país simulando contrato.
Los abogados de Nacho Cano explican que rara vez los estudiantes que viajan a España lo hacen con el visado correspondiente sellado en sus países de origen porque puede demorarse meses hasta el punto de perder la oportunidad de formación. Por ello lo que hicieron fue entrar en España como turistas y aprovechar el plazo de 90 días que permite la Ley de Extranjería para iniciar los trámites y obtener el permiso de estudiantes ya desde España.
De los 20 becados que llegaron a España para participar en el proyecto de Malinche, se quedaron 17. A tres de ellos les comunicaron que ya no contaban con sus servicios por no cumplir los requisitos. Lesly Ochoa era una de ellos, pero en lugar de regresar a México, acudió a la comisaría a presentar una denuncia. Meses después, hizo lo propio ante la Fiscalía de Madrid.
La acusación a los policías
Decía que le había echado del proyecto a los 15 días de llegar y lo achacaba a que había visto a Nacho Cano besarse con su asistente en la discoteca Kapital después de haber estado con ellos a una cena en Ifema.
Horas después de quedar en libertad tras su detención el 9 de julio, Nacho Cano compareció en una multitudinaria rueda de prensa escoltado por los becarios de su musical. Ahí vinculó su arresto a la amistad que le une con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y cargó contra la Policía. Luego rectificó sus palabras y matizó que se refería solo "a los responsables de este caso, es decir, a algunos integrantes de la comisaría de Leganitos" (la de distrito Centro).
Un día antes de la detención de Nacho Cano, la Policía tomó declaración a los bailarines mexicanos. Denuncian que permanecieron durante horas en la comisaría, que les separaron y les dieron un trato degradante, forzándoles a declarar en contra del productor. El resultado fue una demanda contra los policías por coacciones, amenazas, falsedad documental y detención ilegal. Esa es la acción que ahora ha dado lugar a la citación de dos de los agentes.
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