
Esta localidad está ubicada al sur de Castilla-La Mancha y es colindante con las provincias de Córdoba y Jaén, pero su ubicación no es lo único peculiar que se puede encontrar en esta villa repleta de curiosidades.
A lo largo y ancho de toda España hay pueblos con nombres curiosos, desde algunas localidades con denominaciones muy cortas hasta villas que hacen referencia a cosas un tanto peculiares. Pero en el sur de Castilla-La Mancha, en la provincia de Ciudad Real, hay un precioso municipio que fue nombrado con enorme coherencia, ya que hace alusión a uno de los principales lugares de interés de la población: se trata de Fuencaliente.
El nombre de esta localidad de un millar de habitantes no deja mucho lugar a la imaginación, por lo que es bastante fácil adivinar que en el pueblo hay algún enclave con aguas termales a altas temperaturas. Eso sí, Fuencaliente esconde otras muchas peculiaridades que han convertido a este pueblo castellanomanchego en uno de los más especiales de la Península Ibérica, y por lo tanto uno de los destinos de turismo rural más increíbles que se pueden visitar en toda España.
Pinturas rupestres y mucha historia en Fuencaliente
La historia de Fuencaliente se remonta al Calcolítico, una época de la que datan las pinturas rupestres del yacimiento de Peña Escrita, que de hecho son una de las más especiales del mundo: fueron las primeras que se descubrieron en todo el planeta, allá por el año 1783. La importancia histórica de este arte prehistórico es inconmensurable, de ahí que hayan sido declaradas Bien de Interés Cultural. También se pueden encontrar estos dibujos con milenios de historia en la zona de La Batanera.
Además de estas representaciones artísticas, conocidas popularmente como la 'Capilla Sixtina del arte rupestre', en Fuencaliente también se pueden encontrar numerosos vestigios de la época romana, como el yacimiento arqueológico de Valderrepisa, y es que esta localidad enclavada en el Parque Natural del Valle de Alcudia y Sierra Madrona tiene una larga y rica historia que la hacen todavía más especial.
Una iglesia con un manantial y una naturaleza increíble
En Fuencaliente también se puede disfrutar de un precioso patrimonio arquitectónico. Prueba de ello es la bonita Plaza de España, en cuyo centro se erige una estatua de bronce muy curiosa, aunque sobre todo destacan los templos que hay en la localidad, como la Ermita de San Antonio y especialmente la Iglesia de Nuestra Señora de los Baños. Data principios del siglo XVIII, y está erigida sobre un antiguo santuario que a su vez estaba construido sobre una fuente.
Lo más peculiar de esa iglesia es que un manantial nace justo debajo de ella, como se afirma en el Portal de Turismo de la villa, y el agua caliente es conducida hasta el balneario que está anexo al templo para que los huéspedes disfruten de unos baños termales muy relajantes. Además, Fuencaliente está rodeado de un entorno natural envidiable, por lo que quienes buscan tranquilidad la encontrarán en esta localidad de la comarca de Sierra Morena (la de Ciudad Real).
Al estar enclavado en un parque natural tan impresionante como es el del Valle de Alcudia y Sierra Madrona, Fuencaliente también es un paraíso para los amantes de las rutas de senderismo, y es que desde la localidad parten numerosos itinerarios que discurren por parajes extraordinarios y que tienen como destino increíbles lugares. De esta manera, se puede llegar a numerosas cascadas (o chorreras) que crean una estampa espectacular, como la de las Sierpes.
Cómo llegar a Fuencaliente
Fuencaliente se encuentra a prácticamente la misma distancia de Ciudad Real que de Córdoba debido a su ubicación. Para ir desde la urbe castellanomanchega, tan solo hay que tomar la A-41 para después salirse por la N-420, mientras que si se quiere ir desde la antigua capital del califato, se debe coger la A-4 y posteriormente la misma carretera nacional. Desde ambas se tarda poco más de una hora.
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