
El organismo ha utilizado 7.549 millones de euros de provisiones de riesgos financieros.
El Banco de España volvió a registrar por segundo año consecutivo un resultado neto de cero euros en 2024, tras utilizar 7.549 millones de euros de provisiones de riesgos financieros para esquivar las pérdidas, según ha informado en un comunicado este lunes. Según explica en sus cuentas anuales, en 2023 se interrumpió una trayectoria "continuada" de beneficios, algo que también ocurrió en la mayoría de los bancos centrales como consecuencia del nuevo ciclo de subidas de tipos de interés oficiales por parte del Banco Central Europeo (BCE) y la retirada de liquidez. Esta tendencia se mantuvo en 2024.
"El balance del Eurosistema aumentó significativamente entre 2013 y 2021 debido a las operaciones de política monetaria realizadas en ese período. Durante esos años se implementaron programas de estímulo económico, conocidos como programas de expansión cuantitativa, que incluyeron la compra de títulos por un volumen sustancial. El objetivo era inyectar liquidez en la economía, reducir las tasas de interés a largo plazo y fomentar el crédito y la inversión. En esos años, con tipos de interés cercanos a cero, las compras de valores se realizaron con rentabilidades muy bajas", explica.
En cambio, el "rápido incremento" de los tipos de interés oficiales ocurrido entre junio de 2022 y septiembre de 2023 -de 450 puntos básicos- en respuesta a la creciente inflación dio lugar al denominado "riesgo estructural de balance" que se produce por la distinta sensibilidad de los ingresos y gastos financieros a las variaciones de los tipos de interés. Así, esta subida tuvo una repercusión "inmediata" en el coste de los pasivos de los bancos centrales, por tratarse en su mayoría de pasivos a la vista.
Sin embargo, la rentabilidad de los activos no se ajustó de manera equivalente a los tipos de mercado más elevados, al estar constituidos, en buena parte, por valores adquiridos en un período de rentabilidades reducidas y vencimiento a plazos largos. De esta manera, se abrió una brecha negativa en los ingresos por intereses netos del Banco de España que hizo que 2023 fuera el primer año en que se registraran pérdidas.
Y esta situación de desequilibrio entre el rendimiento de los activos y el coste de los pasivos continuó en 2024, puesto que, a pesar de la bajada de tipos de interés que comenzó a mediados del año pasado, el tipo medio de la facilidad de depósito fue 42 puntos superior al del año anterior, mientras que la rentabilidad de los activos permaneció en niveles similares (ligeramente superiores) a los de 2023. Así, las pérdidas registradas en 2024, antes de la aplicación de provisiones, ascendieron a 7.549 millones, frente a los 6.612 millones de 2023, aunque el Banco de España indica que esta situación también se dio en el BCE: sus pérdidas se situaron en 7.944 millones en 2024, frente a los 7.886 millones de 2023.
No obstante, el supervisor señala que, gracias a una "adecuada" política de dotación de provisiones y de distribución del resultado llevada a cabo en ejercicios previos, actualmente cuenta con "colchones financieros suficientes" para afrontar estas pérdidas y permitir que el resultado final de ambos ejercicios haya sido nulo. El Banco de España espera volver a tener márgenes positivos a corto plazo "siempre que continúe la tendencia descendente de los tipos oficiales iniciada a mediados de 2024". En todo caso, afirma que el saldo de las provisiones para riesgos financieros "sigue siendo elevado", por lo que resalta que su solidez financiera "no está comprometida".
Los ingresos netos por intereses fueron negativos en 9.428 millones de euros, frente al resultado negativo de 8.900 millones de euros, debido a que los gastos por intereses aumentaron un 1,07% hasta los 27.823 millones de euros, mientras que los ingresos se redujeron un 1,2% hasta los 18.395 millones de euros. El Banco de España destaca que son "especialmente importantes". Estas operaciones incluyen la cartera de política monetaria, los préstamos de política monetaria, los depósitos de las entidades de crédito, las cuentas intra-Eurosistema y la redistribución de los ingresos monetarios generados por estas operaciones entre los bancos centrales del Eurosistema.
En conjunto, de estas operaciones se obtuvieron unos resultados netos negativos de 8.389 millones de euros en 2024, en comparación con los 5.814 millones negativos del año anterior. En 2024, los intereses de la cartera de política monetaria fueron de 6.287 millones, un 3% más que l... {getToc} $title={Tabla de Contenidos}