
Las noches violentas de Torre Pacheco han devuelto el debate de la inmigración a la primera línea. Unos partidos y otros han tratado de , y sobre todo para...
Las noches violentas de Torre Pacheco han devuelto la inmigración a la primera línea del debate. No obstante, dos semanas antes de que dieran comienzo, Alberto Núñez Feijóo ya había marcado la nueva postura del PP en torno a este fenómeno. El líder de la oposición aboga por una inmigración regular vinculada a la cultura del esfuerzo, por lo que su receta pasa por echar al inmigrante que delinca, eliminar el vínculo entre empadronamiento y ayudas sociales, vincular la residencia de larga duración a la "contribución" a la sociedad española, pero también luchar contra su estigmatización. Un plan que ya forma parte del ideario del PP y que el líder nacional se compromete a implementar en los primeros 100 días de gobierno si llega a la Moncloa.
El PP parte de varias premisas. La primera, con la que busca diferenciarse de otros partidos y, sobre todo, calmar a los radicales que han participado en los disturbios contra los inmigrantes, pasa por no estigmatizarlos: "Porque no son ni víctimas ni verdugos, sino personas dignas y libres, titulares de derechos y también responsables de obligaciones como cualquier ciudadano". Y, la segunda, poner como condición de permanencia que el extranjero contribuya al país.
De este modo, Feijóo endurece las condiciones para que una persona que llega al España de forma legal pueda mantener esta condición: obligándoles a integrarse en la sociedad, a respetar la cultura española y su ordenamiento jurídico. "Tolerancia cero con aquellos que cometen delitos, especialmente los reincidentes, y con los que no se quieren integrar y respetar nuestra cultural, particularmente el rol de la mujer de la sociedad".
Pero también controlando las ayudas sociales que les presta el Estado. Así, el PP propone eliminar la relación entre el empadronamiento y el acceso de los inmigrantes en situación irregular a las prestaciones económicas no contributivas, "porque la irregularidad no puede generar derechos" y condicionar la residencia de larga duración a la contribución efectiva al sistema de Seguridad Social, al conocimiento del idioma y de la cultura españolas. También haciendo que recibir prestaciones asistenciales no genere por sí mismo el derecho a residir legalmente en España y devolviendo el arraigo y la reagrupación familiar su carácter excepcional "porque se ha convertido en una vía opaca de regularización masiva de inmigrantes irregulares sobre la que el Estado apenas ejerce control".
A todo lo anterior, los populares añaden un refuerzo en el control de las fronteras, con mayor dotación a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad a través de más medios, tecnología y respaldo legal necesarios para combatir el crimen. El PP sitúa al Gobierno central como el principal responsable de la labor de proteger a los ciudadanos. "La primera razón de ser del Estado es la seguridad. La seguridad física y, también, la jurídica. Si el Estado falla en garantizar la seguridad de la gente, pierde su legitimidad. La ley existe para protegernos de otros que quieren imponerse o violentar nuestros derechos y nuestra libertad. Evitar esa situación es la tarea principal del Estado".
Con este convencimiento, Feijóo acusó al Gobierno de Pedro Sánchez de haber "fallado" en su gestión en los primeros disturbios de Torre Pacheco. "Como solo se dedica a subastar España para mantener el favor del separatismo, ha renunciado a ejercer la autoridad del Estado. En su primer deber que es proteger la convivencia ha fracasado", sostuvo Feijóo esta semana. También criticó al Ejecutivo de Sánchez por usar los disturbios "para tapar sus cesiones al separatismo y su corrupción" cuando "lo único que ha hecho evidente es que ni hay política de seguridad ni migratoria". En este sentido el líder de la oposición recordó que mientras se debate sobre los inmigrantes ilegales de Torre Pacheco, siguen llegando más inmigrantes ilegales a las costas españolas.
Partiendo también de la premisa de que es el Estado el que protege al ciudadano, Feijóo quiso distinguirse de Vox, que justificó que la ciudadanía se tomara la justicia por su mano porque "es a lo que está conduciendo el Gobierno con su inacción", como replicó la portavoz parlamentaria Pepa Millán. Sin citar de forma expresa a Vox, Feijóo subrayó el martes pasado que, en democracia, a los delincuentes los persiguen las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y las leyes las aplican los jueces, por lo que "no es responsabilidad de la gente suplantar las carencias de su Gobierno": "A quienes están llamando a incumplir la ley bajo la falsa proclama de tomarse la justicia por su mano les decimos que ya basta", sostuvo el líder nacional superada la tercera noche consecutiva de disturbios en Torre Pacheco.
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