
Un tercio de las compañías españolas apuntan a la formación inadecuada como su principal problema.
Las empresas españolas sostienen que la formación inadecuada de los trabajadores, la legislación laboral española y los impuestos son los tres principales obstáculos para su funcionamiento. Tres cuestiones que se repiten, en el mismo orden, sea cual sea el tamaño de la compañía a la que se pregunte. Así lo refleja una exhaustiva encuesta elaborada por la Cámara de Comercio de España a petición del Banco Mundial que se ha presentado este lunes en la sede de la institución en Madrid. El encuentro ha estado seguido de un posterior coloquio al que han asistido representantes de estos dos organismos y de la Comisión Europea, el Consejo de Productividad español o la Airef.
La Cámara de Comercio ha entrevistado a 1.431 empresas de diferentes tamaños y regiones para elaborar una radiografía de todos los factores que afectan a su funcionamiento. Ha logrado recopilar más de 70 indicadores que van desde la antigüedad de la compañía, los resultados económicos hasta la economía sumergida, la regulación o los impuestos.
En cuanto a los grandes problemas que afrontan las compañías, un tercio de los encuestados sitúa la formación inadecuada de la mano de obra del país como el mayor obstáculo que afrontan. Una preocupación que, si bien es común en el entorno europeo y de los países de renta alta, —donde también es el impedimento más repetido— es algo mayor que entre los homólogos de España. Este resultado contrasta con la actividad formativa que los empresarios dicen realizar. El 73% de los encuestados señala que realizan actividades de capacitación a su personal, un porcentaje notablemente superior al 41% registrado en los países de renta alta.
El segundo factor que más limita la actividad de las empresas, según denuncian los empresarios, es la legislación laboral española. Esta cuestión aparece señalada como el mayor obstáculo para la actividad en el 18% de los casos. En este apartado llama la atención la notable brecha con los países de Europa y Asia Central, donde este asunto solo aparece como la principal preocupación en el 5,3% de los casos, y en los países de la renta alta (8,5%).
Desde el Banco Mundial enfatizan que España "tiene áreas en la regulación laboral que se pueden mejorar". En concreto, señalan que en España las empresas pagan de media siete semanas trabajadas por despido, frente a cinco en los países de renta alta. Que el porcentaje de compañías involucradas en litigios multiplica casi por tres la de los países avanzados (15% frente a u 6%) o que los litigios laborales tardan unos siete meses en resolverse en comparación con cinco en los países de renta alta.
El tercer gran obstáculo del que se quejan los empresarios son los impuestos, que son el principal factor limitante de la actividad para el 16% de los encuestados. Un porcentaje que es algo menor que la media de países de renta alta (16,8%). En su informe, el Banco Mundial apunta a que el tipo medio efectivo que pagan las empresas por las cotizaciones sociales (26%) es algo mayor al del conjunto de economías ricas (20%). Un fenómeno que también se repite con el impuesto de sociedades (24% frente a un 17%). Otros problemas que perjudican el funcionamiento de las empresas, según declaran los empresarios, son el acceso a la financiación (5,5%), la inestabilidad política (5,1%), el transporte (4,4%) o las dificultades para lograr licencias y permisos de actividad (3,5%).
{getToc} $title={Tabla de Contenidos}