Feijóo explota la grieta de Vox en los sondeos por su "adhesión inquebrantable" a Trump

Feijóo explota la grieta de Vox en los sondeos por su

"Señores de Vox, todos somos libres de tener las simpatías internacionales que consideremos oportunas. Yo tengo las mías. Pero ninguna estará jamás por encima de los intereses de España". Alberto Núñez Feijóo ha pasado en poco tiempo de "ignorar" a Vox en sus intervenciones públicas a entrar sin titubear en el cuerpo a cuerpo. En las últimas semanas ha sido rara la intervención en la que el líder del PP u otros portavoces no hayan dedicado una crítica, más o menos explícita, al partido ultraconservador por lo que ven como una "adhesión inquebrantable" de Santiago Abascal a Donald Trump en plena guerra comercial.

En el PP de Feijóo siempre ha primado la tesis de que hablar del partido situado a su derecha y "entrar en su juego" era una estrategia errónea. Pero algo se ha movido en los últimos meses. Génova ha detectado una grieta en una base electoral especialmente sólida. A través de sus encuestas internas, aseguran percibir cierta "debilidad" de los de Santiago Abascal por el "apadrinamiento de algunas decisiones económicas que perjudican a nuestro país", en alusión a la tormenta arancelaria del presidente de los Estados Unidos y su papel en la negociación con Rusia para solucionar el conflicto con Ucrania.

En la dirección del partido aseguran que, por ejemplo, la acalorada discusión entre Trump y Zelenski en la Casa Blanca, en la que el primero acusó al segundo de estar "jugando con la Tercera Guerra Mundial", tuvo una repercusión "negativa" entre los votantes de Vox. En Génova creen que la posición internacional de los de Abascal, ligada tanto al presidente de Estados Unidos como a mandatarios europeos como el húngaro Viktor Orbán —que forma parte del grupo europeo de Patriots, presidido por el político vasco— ha comenzado a pasar factura a Vox y ha cortado la tendencia al alza que había experimentado en los últimos meses, en línea con lo que ya vaticinan empresas demoscópicas privadas.

Pero si hay un tema en el que los de Feijóo ven desgaste en las filas de los ultraconservadores es el de la amenaza de aranceles. Abascal niega de forma categórica que su partido respalde las nuevas tasas con las que Trump amenaza a Europa, pero culpa de ello a un Sánchez que, a diferencia de líderes como Meloni, "cae mal" porque "financia a tiranos". El líder de Vox tampoco ha ahorrado en reproches contra el líder del PP, al que responsabiliza de manera indirecta de la situación a la que se precipita Europa por su "nefasta" alianza con los socialistas en la Comisión Europea.

Ana Belén Ramos

No obstante, en Génova sí creen que los movimientos de Donald Trump ya han comenzado a tener eco en la política nacional. Como publicó El Confidencial, Feijóo estrenó hace unos meses un gabinete para monitorizar el "estado anímico" de la opinión pública respecto a los distintos temas de actualidad gracias a la implementación de potentes herramientas demoscópicas y de segmentación de datos. Y es en ese trabajo de campo donde los populares han localizado un flanco de debilidad en los competidores de su derecha, por la incoherencia, dicen, entre su "patriotismo" y la defensa de los intereses económicos de España con su anexión al trumpismo.

Distintos dirigentes del PP consultados creen que esta tendencia puede ir a más, siempre en función de cómo evolucione el incierto escenario internacional, y ven a Abascal "atrapado" entre el aval a las medidas proteccionistas de Estados Unidos y su discurso político en España, que cala especialmente en el ámbito rural. Hay que recordar que este miércoles 2 de abril tendrá lugar lo que Trump ha denominado como "día de la liberación", en el que implementará nuevos aranceles sobre distintos países. Feijóo insiste en actuar con "diplomacia" y no romper en ningún caso el vínculo transatlántico, pero marca distancias con la administración estadounidense.

Alberto Sanz

En la dirección del PP aseguran que no existe una "estrategia" meditada de pasar al ataque contra Vox por esta cuestión, pero también avanzan que no se quedarán "callados" ante las continuas invectivas de Abascal. "Vamos a normalizar nuestras diferencias" porque "no somos la derecha mudita que ellos querrían", advierten.

La semana pasada, durante la comparecencia de Sánchez en el Congreso con el debate del rearme militar de fondo, Feijóo dedicó varios dardos directos a Vox. No fue un paréntesis puntual, y los ataques se han sucedido en los últimos días. El fin de semana, durante la Interparlamentaria del PP en Sevilla, Elías Bendodo criticó que Abascal repudie los aranceles pero defienda a Trump. "Eso es como decir que estás a favor del Papa, pero en contra de la Iglesia. No es posible", lanzó. También recogió el guante Cuca Gamarra, secretaria general de los populares, que acusó veladamente a Vox de ser el "mayordomo de los poderosos".

Este lunes, el portavoz nacional del PP, Borja Sémper, volvió a marcar distancias tanto con el modo de actuar del Gobierno como con el de Vox en la arena internacional. "Hay dos opciones: abrir fuegos y conflictos con otros países o allanarse y decir 'Amén, Jesús' a lo que dicen otros gobiernos". Génova asegura que defenderá "los intereses" de las empresas españolas "por encima de cualquier otro", pero lo cierto es que la decisión de Trump de revocar el permiso de Repsol para exportar petróleo de Venezuela pone también en un brete al PP, que apoya a la compañía estratégica española pero, al mismo tiempo, es favorable a estrechar el cerco sobre Nicolás Maduro.

Esteban Hernández

La evidente tensión que separa a PP y Vox a nivel nacional discurre en paralelo a la negociación de los presupuestos autonómicos en varias autonomías de los populares. En Génova insisten en que sus ataques a los de Abascal por su alineamiento con la Administración americana no hace "incompatible" que sus barones puedan llegar a buen puerto a nivel territorial, como hizo Mazón en la Comunidad Valenciana. Algunas voces en el partido creen, además, que la consecución de acuerdos permite también a los ultraconservadores una 'válcula de escape' de la compleja situación internacional para exprimir asuntos en los que tienen mayor predicamento, como la agenda verde o la inmigración. Feijóo quiere presupuestos, y ha dado vía libre a sus barones para que avancen de la mano de Vox.



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